Tortilla en México, cara y de mala calidad: Campaña Nacional “Sin Maíz no hay País”

La Campaña Nacional ‘Sin Maíz no hay País’, considera urgente crear un organismo nacional que regule y establezca referentes comerciales nacionales basados en la oferta y demanda interna, que tenga como prioridad el consumo humano y la soberanía alimentaria. Advierte que cada año en México se cosechan 24 millones de toneladas de maíz blanco, suficientes para la producción de tortilla que actualmente registra una mala calidad en su elaboración

Tortilla 25Mar

El maíz blanco es para la tortilla, no para la industria ni para alimentar al ganado, afirman

Por: Martín Velasco

Las organizaciones que integran la Campaña Nacional Sin Maíz no hay País, llamaron de manera enérgica a las autoridades federales para que adopten acciones contundentes que detengan el alza injustificada de maíz blanco y de la tortilla en todo el país.

Señaló que en México cada año se cosechan 24 millones de toneladas de maíz blanco, suficientes para la producción de tortilla que actualmente registra una mala calidad en su elaboración, por lo que el alza injustificada es un golpe al bolsillo que no merecen los mexicanos.   

Sin Maíz no hay País, recalcó que la especulación financiera es consecuencia del entorno internacional, pero que impacta el precio final del maíz, por lo que difundir lo contrario se traduce en una acción en contra de la estabilidad económica de México y de su soberanía alimentaria.

Sin Maíz no hay País, se pronunció en contra de que el maíz para tortillas se utilice en la industria y para el ganado, en lugar de que se mantenga como el principal alimento de los mexicanos.

Además, tampoco debe tolerarse que los fabricantes de harina para tortillas utilicen maíces amarillos de mala calidad, que finalmente son consumidos por los mexicanos.

La Campaña Nacional Sin Maíz no hay País, asentó que urge crear un organismo nacional que regule y establezca referentes comerciales nacionales basados en la oferta y demanda interna que tenga como prioridad el consumo humano y la soberanía alimentaria.

(Fotos Twitter)