Marcha de la Generación Z contra la presidenta Claudia Sheinbaum, reúne más adultos mayores que jóvenes
La marcha transcurría en paz, hasta que apareció el llamado bloque negro, integrado por jóvenes con el rostro cubierto lanzando petardos, cohetes, piedras y tumban vallas protectoras del Palacio Nacional, Suprema Corte de Justicia de la Nación, la Catedral Metropolitana, entre otros edificios, siendo contenidos con gases lacrimógenos por elementos de la Secretaria de Seguridad Ciudadana, tras un fuerte encontronazo con los uniformados en el Zócalo capitalino. En conferencia de prensa, el secretario de Gobierno de la Ciudad de México, César Cravioto Romero, señaló que la marcha confirmó su carácter provocador, pues buscaba generar daños y afectar instalaciones tanto del Gobierno federal como capitalino
Las agresiones del ‘bloque negro’ dejaron 60 policías lesionados, de los cuales 40 requirieron traslado a hospitales, 36 de ellos por contusiones y heridas, y cuatro más por traumatismos y lesiones de mayor consideración. Asimismo, se reportaron 20 civiles lesionados, que fueron atendidos de manera inmediata por personal de emergencias del ERUM; en tanto que 20 personas fueron detenidas y presentadas ante el Ministerio Público para deslindar responsabilidades. Otras 20, fueron puestas a disposición de jueces cívicos por faltas administrativas
Por: Valentín Alemán Santillán
Alentada por partidos políticos de oposición, la tan anunciada Marcha de la Generación Z contra el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo este sábado 15 de noviembre, reunió al menos a 17 mil personas, la mayoría de ellos adultos mayores y críticos al movimiento de la Cuarta Transformación, que jóvenes nacidos entre 1997 y 2012, población considerada como el primer grupo generacional completamente digital, creciendo con acceso constante a internet, redes sociales y dispositivos inteligentes desde edades tempranas.
Con gritos de Fuera Morena, Estado, corrupto, por tu culpa estoy de luto, Narcopartido o Narcopresidenta, el contingente partió del Ángel de la Independencia hacia el Zócalo de la Ciudad de México, a las 11:00 horas. Marcharon por Paseo de la Reforma, Avenida Juárez, 5 de Mayo hasta llegar a la Plaza de la Constitución totalmente amurallada en resguardo del Palacio Nacional, la Catedral Metropolitana, el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, sede del Gobierno de la Ciudad de México y comercios aledaños, principalmente de joyerías.
Algunos llevaban sombreros en honor de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, Michoacán, asesinado el 1 de noviembre durante la celebración de la luz de las velas, en el marco de la festividad por el Día de los Muertos.
Fidel Sandoval, un profesor jubilado de 78 años, dijo que la falta de justicia lo convocó a manifestarse; en tanto, Arizbeth García, doctora internistas de 43 años de edad denunció las carencias en el sistema de salud público y porque nosotros también nos exponemos a la inseguridad que sucede en el país, donde alguien puede matarte y no pasa nada, acusó.
Entre los marchistas antigobierno, personajes como Emilio Álvarez Icaza (60 años), Guadalupe Acosta Naranjo (61 años), ambos ex senadores del extinto Partido de la Revolución Democrática (PRD), Vicente Fox Quesada (83 años), ex presidente de México, Claudio X. González (62 años), y la actriz Laura Zapata, estuvieron presentes, así como defensores del magnate del Ajusco y deudor fiscal, Ricardo Salinas Pliego, quien tiene una millonaria deuda de varios miles de pesos con el Sistema de Administración Tributaria (SAT), por pago de impuestos desde 2008 y hasta 2013.
Portadores de pancartas en las que se demandaba la revocación de mandato de la presidenta Sheinbaum Pardo, algunos jóvenes se mostraban reacios a hablar con los medios al no saber explicar por qué estaban manifestándose, en tanto que otros ondeaban banderas de México y de la popular Rolly Ranger del anime One Piece, símbolo de resistencia juvenil conocido internacionalmente y que fue adoptado por el grupo autodenominado Generación Z como estandarte principal, mientras que adultos mayores portaban imágenes religiosas.
La marcha transcurrió mayoritariamente en paz, hasta que apareció el llamado bloque negro, integrado por jóvenes violentos con el rostro cubierto, que arremetieron directamente contra policías con golpes, robo de escudos, lanzamiento de artefactos explosivos como petardos, cohetes, aventando piedras y tumbando las vallas que protegían el Palacio Nacional, siendo contenidos con gases lacrimógenos por elementos de la Secretaria de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, tras un fuerte encontronazo con los uniformados.

En conferencia de prensa, el secretario de Gobierno de la Ciudad de México, César Cravioto Romero, señaló que la marcha confirmó su carácter provocador, pues buscaba generar daños y afectar instalaciones como Palacio Nacional y la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Destacó que algunos dirigentes de la derecha encabezaron la movilización, donde participaron pocos jóvenes, y lamentó que la oposición recurra a la violencia en lugar de expresar sus diferencias de manera pacífica y mediante argumentos, alejándose del debate democrático.
El Gobierno capitalino reitera su absoluto respeto al derecho a la libre protesta. Sin embargo, quienes cometieron actos de violencia deberán responder ante la ley. Nuestro deber fue proteger a las y los manifestantes pacíficos, afirmó.
Cravioto Romero, explicó que las vallas colocadas en Palacio Nacional tenían como objetivo evitar confrontaciones entre manifestantes y cuerpos policiales, y que su derribo obligó a conformar una valla humana para impedir actos de saqueo y vandalismo.
Insistió en que la actuación policial se limitó a evitar daños a terceros y a preservar la integridad de quienes participaban de forma pacífica.
Mientras la manifestación fue pacífica, no hubo contacto entre policías y manifestantes. La intervención ocurrió únicamente cuando un grupo violento abrió la valla y comenzó a agredir, explicó.
Reiteró que el Gobierno capitalino respeta la libre manifestación y las garantías individuales, pero reprobó la actuación de quienes promovieron la movilización y recurrieron a la violencia, ocultando su identidad y cuestionando preventivamente las medidas de seguridad implementadas.
Pablo Vázquez Camacho, titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), condenó los hechos violentos ocurridos durante la marcha, promovidos por grupos organizados. Señaló que resulta inaceptable que una movilización convocada como un acto contra la violencia haya recurrido, precisamente, a expresiones violentas.
Detalló que la SSC desplegó un operativo inicial de 800 elementos de la Policía Preventiva, Metropolitana, Auxiliar, Bancaria e Industrial, así como de la Subsecretaría de Control de Tránsito y paramédicos del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM), quienes acompañaron a los contingentes con equipo de protección personal y extintores, en estricto cumplimiento de los protocolos policiales para garantizar el derecho a la libre manifestación.
Vázquez Camacho, recalcó que la Policía de la Ciudad de México es una institución aliada de la ciudadanía, comprometida con la construcción de la paz y con el pleno ejercicio de los derechos de todas las personas.
Informó que la Secretaría de Gobierno instaló la Base Morelos para dar seguimiento en tiempo real a la movilización y desplegó a 180 servidoras y servidores públicos del Grupo de Diálogo y Convivencia. Su labor se centró en mantener comunicación directa, facilitar acuerdos y promover la convivencia durante todo el recorrido.
Resaltó que las agresiones dejaron 60 policías lesionados, de los cuales 40 requirieron traslado a hospitales, 36 de ellos por contusiones y heridas, y cuatro más por traumatismos y lesiones de mayor consideración.
Asimismo, reportó 20 civiles lesionados, quienes fueron atendidos de manera inmediata por personal de emergencias del ERUM, e informó que 20 personas fueron detenidas y presentadas ante el Ministerio Público para deslindar responsabilidades. Otras 20, agregó, fueron puestas a disposición de jueces cívicos por faltas administrativas.
No había presencia policial en el Zócalo previo a las agresiones. Nuestra intervención comenzó cuando se derribó la valla de seguridad y se activaron los protocolos de contención para evitar daños mayores. La Policía realizó únicamente labores de protección y nunca de represión, sostuvo.
Refirió que con anticipación se notificó a dueños de los negocios ubicados en la ruta de la marcha para que tomaran precauciones; y durante la movilización, personal recorrió el trayecto por la parte posterior para informar a los comercios que ya podían reabrir, con el objetivo de minimizar afectaciones económicas.
El secretario de Seguridad Ciudadana, destacó la participación del Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México; la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC); la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse); personal del Metrobús y del Sistema de Transporte Colectivo Metro; la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, y la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM).
(Fotos X/Twitter)
