Mujeres: estrategas de la comunicación
Las mujeres han incursionado en varios aspectos de la vida pública. Sin embargo, para algunas no es necesario tener un cargo público o estar en el poder para marcar la Historia. Si bien algunas ocupan las jefaturas de estado y gobierno, gubernaturas, el congreso y hasta el Poder Judicial, hay otras mujeres que conjugan inteligencia, popularidad y belleza para trascender y ese ha sido el caso de Jacqueline Kennedy Onassis y Mariana Rodríguez Cantú
Por: Sebastián Godínez Rivera

Las mujeres en el último quinquenio han cobrado mucha relevancia en los cargos de poder; sin embargo, algunas se han posicionado como estrategas de la comunicación. Pocas mujeres han trascendido a través de la comunicación y la moda al punto de eclipsar a sus esposos que ostentan un cargo público.
Por ejemplo, en la historia norteamericana Jacquelile Onassis fue una de las primeras damas más influyentes políticamente. Su juventud, inteligencia y belleza fueron de ayuda para los Estados Unidos durante el periodo de la Guerra Fría.
Por otro lado, en México hasta el momento solo una mujer puede ser comparada con la ex primera dama, ella es Mariana Rodríguez Cantú. La titular de la oficina Amar a Nuevo León, ha sido de las mayores influencias en el gobierno estatal. Conocida por ser influencer y artífice de la campaña de su esposo Samuel García, no obstante, su poder va más allá de las funciones protocolarias, por eso, este texto es un análisis comparativo entre estas dos mujeres.
En los años 60, Estados Unidos venía de una larga tradición de presidentes de avanzada edad, y la incursión de los Kennedy fue una ruptura con el status quo. Cuando John F. Kennedy comenzó su campaña, Jacqueline era una de las principales oradoras en sus mítines, además de que lograba conectar con su público. Lo mismo pudimos observar en 2021 cuando Samuel García lanzó su candidatura por el estado norteño.
Mariana Rodríguez se dedicó a hacer campaña en territorio y en las redes sociales, ha sido una de las principales operadoras, ya que se le vio poniendo pegatinas en los autos, hablando en mítines y recorriendo los municipios neoleoneses. Asimismo, en un mundo lleno de las nuevas tecnologías, Rodríguez Cantú es identificada por sus videos, tik toks, y fotos en instagram, lo cual permitió hacer una campaña a gran escala.
Jackie y Mariana muestran su primer paralelismo, ya que históricamente las esposas de candidatos, gobernadores y presidentes son poco visibles. Estas dos mujeres con una diferencia cronológica han roto con la imagen de que las mujeres solo eran espectadoras. Los paralelismos son importantes ya que cada una en su contexto no sólo fueron vistas como las esposas de, sino como parte del equipo y estructura de campaña.
Otra similitud entre ellas es que se han convertido en personajes preponderantes que incluso superan los cargos políticos de sus maridos. En el caso de Mariana Rodríguez, su activismo ha elevado su popularidad al punto de tener la oficina Amar Nuevo León y en vísperas de las elecciones de 2024, su esposo la mencionó para competir por un escaño en el Senado.
Rodríguez Cantú ha captado la atención de la mayoría de la población y los internautas, incluso su popularidad ha generado que sus seguidores la defiendan y critiquen las actitudes machistas y misóginas del gobernador García Sepúlveda. Asimismo, pero en la década de los años 60 del siglo XX, la señora Kennedy era vista como una estrella y la sensación cuando visitaban el extranjero, varios historiadores han destacado que la imagen de Jackie cautivó a los jefes de estado, por ejemplo, al presidente mexicano Adolfo López Mateos; Charles de Gaulle primer mandatario de Francia; e incluso a la Reina Isabel II y al Príncipe Felipe Duque de Edimburgo en el Reino Unido. Ambas han logrado sobreponer su imagen a la de sus maridos, mostrando que a pesar del cargo público la simpatía puede eclipsar al poder político.
Finalmente, ambas mujeres lograron ligar lo político con el estilo de moda, quizá esta es una de las vertientes más interesantes para el análisis político, porque ambas lograron crear imponer una prenda o un estilo que inconscientemente se asocia a su persona. La ex primera dama de la Unión Americana puso de moda el peinado bouffanto redondo, además de los trajes que ella utilizaba. Esta fue su marca personal que ha perdurado a través de los años, incluso tras el asesinato de su esposo en Texas, el traje rosa y sombrero son símbolo de la elegancia y poder político que impuso Jacqueline Kennedy.
Mientras que Mariana Rodríguez se volvió tendencia por los tenis fosfo fosfo, que fueron una mezcla de la moda y el color del partido Movimiento Ciudadano. A pesar de que la campaña terminó, esta prenda se ha quedado en el inconsciente colectivo y se ha convertido en un símbolo relacionado al partido naranja. Llegaron al punto de que muchas personas compraron calzado de ese tipo y color para subirlo a sus redes con la leyenda fosfo fosfo.
Como podemos ver en este pequeño análisis comparativo, las mujeres han incursionado en varios aspectos de la vida pública. Sin embargo, para algunas no es necesario tener un cargo público o estar en el poder para marcar la Historia. Si bien algunas ocupan las jefaturas de estado y gobierno, gubernaturas, el congreso y hasta el Poder Judicial, hay otras mujeres que conjugan inteligencia, popularidad y belleza para trascender y ese ha sido el caso de Jacqueline Kennedy Onassis y Mariana Rodríguez Cantú.

Sebastián Godínez Rivera
Sebastián Godínez Rivera es licenciado en Ciencias Políticas y Sociales. Cursó un diplomado en Periodismo en la Escuela de Periodismo Carlos Septién. Fue profesor adjunto en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Actualmente, es columnista en Latinoamérica21, Politicx y conductor del programa de radio Café, política y algo más.
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