Daniel Ortega cancela comicios presidenciales de 2027 en Nicaragua y advierte: “Aquí no volverá a haber elecciones”
“Aquí no volverá a haber elecciones. Aquí se acabó la historia de que los partidos puestos por los yanquis, puestos por los somocistas, volverán a llegar al gobierno. ¡Jamás, jamás, jamás!”, declara ante una multitud congregada en la Plaza de la Fe, en Managua, para conmemorar el 47 Aniversario de la Revolución Popular Sandinista, que se celebra el 19 de julio, fecha en que las tropas del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) entraron a la capital nicaragüense, dos días después de la huida del dictador Anastasio Somoza Debayle, en 1979
“El gobierno de Trump y la comunidad internacional no se quedarán de brazos cruzados mientras la dictadura de Murillo y Ortega intensifica la represión interna y genera una inestabilidad que amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos”, advierte el secretario de Estado de la Unión Americana, Marco Rubio
Redacción Círculo Rojo
Para que los gringo y la oposición no intenten atrapar el gobierno, atrapar el poder, en Nicaragua no volverá a haber elecciones, afirmó el copresidente Daniel Ortega Saavedra, en el marco de la conmemoración del 47 Aniversario de la Revolución Popular Sandinista, que se celebra el 19 de julio, fecha en que las tropas del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) entraron a la capital Managua, dos días después de la huida del dictador Anastasio Somoza Debayle, en 1979.
Que se olviden, aquí no volverá a haber elecciones, aseguró el mandatario de 80 años de edad, quien desde 2007 se desempeña como copresidente de la República de Nicaragua, cargo que comparte con su esposa Rosario Murillo desde 2025.
Ante una multitud congregada en la Plaza de la Fe (también conocida como Plaza de la Fe Juan Pablo II), en la capital nicaragüense, el anuncio de Ortega Saavedra frustra las esperanzas de la oposición de que pudiera atender sus exigencias de una votación democrática; además cancela de facto las próximas elecciones presidenciales que debían celebrarse en Nicaragua a finales de este 2026, luego de que en enero de 2025 el Congreso, controlado por el gobierno, votara ampliar un año el mandato presidencial de cinco años, por lo que los comicios tendrían que celebrarse en 2027, pero que con las declaraciones del líder sandinista ahora quedan canceladas.
En su discurso, Daniel Ortega adelantó que la Asamblea Nacional aprobará leyes para ponerles un muro, un bloque a los golpistas, a los vendepatria; (quienes), por mucha plata que les den los yanquis, no podrán regresar al poder.
Desde las protestas masivas de 2018, que derivaron en una sangrienta represión gubernamental que dejó cientos de muertos, Daniel Ortega y la copresidenta, su esposa, Rosario Murillo, se han aferrado al poder. Él se declaró ganador de las elecciones de 2021, en medio de una votación que la comunidad internacional considera ilegítima, después de encarcelar a todos los candidatos que podrían haberlo derrotado.
Aquí no volverá a haber elecciones. Aquí se acabó la historia de que los partidos puestos por los yanquis, puestos por los somocistas, volverán a llegar al gobierno. ¡Jamás, jamás, jamás!, declaró en un discurso en el que arremetió contra Washington, su adversario que nunca ha reconocido su presidencia, al referirse a cualquier elección futura.
Datos del grupo Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, refieren que hasta ahora, al menos 46 personas están encarceladas en Nicaragua por razones políticas, lo que ha sido negado por el gobierno de Ortega Saavedra de tener presos políticos tras las rejas.
Opositores y grupos defensores de los derechos humanos, señalaron que el anuncio del domingo representa una intensificación de las maniobras, a medida que Daniel Ortega afianza aún más su control sobre Nicaragua.
Juan Sebastián Chamorro, candidato en 2021 que estuvo preso hasta que fue enviado a Estados Unidos en 2023, junto con más de 200 presos políticos, dijo que el anuncio deja al descubierto el plan de largo tiempo de Ortega Saavedra de concentrar el poder en manos del Partido Sandinista, en forma similar a otros países de partido único como China y Cuba.
Danny Ramírez Ayérdiz, abogado nicaragüense y fundador del Centro Interamericano para la Asistencia Legal en Derechos Humanos, que investiga abusos del gobierno de Ortega y Murillo desde Argentina, dijo que el anuncio termina evidenciando el rostro de una dictadura que ya sin ningún tipo de de pudor se enraizó al poder.
También da cuenta de un nivel posible mayor de represión contra personas que exijan la salida del poder, o la realización de procesos electorales, agregó.
Para el analista sénior para América Latina de ACLED, monitor independiente de conflictos, Tiziano Breda, es evidente que Ortega y Murillo temen la idea de que la más mínima apertura política pueda crear las condiciones para que se manifieste la disidencia y amenace su control del poder. En lugar de montar una elección amañada, han optado por eliminar por completo la competencia electoral, sostuvo.
Tras la operación militar de Estados Unidos en enero pasado para capturar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, el gobierno nicaragüense anunció que liberaría a más presos, aparentemente en un intento por evitar presiones de Washington sobre sí mismo, pero no ha habido continuidad, y hay poca transparencia sobre el tema.
La idea de cancelar futuras elecciones en Nicaragua, no fue bien recibida por Estados Unidos: El gobierno de Trump y la comunidad internacional no se quedarán de brazos cruzados mientras la dictadura de Murillo y Ortega intensifica la represión interna y genera una inestabilidad que amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos, advirtió el secretario de Estado de la Unión Americana, Marco Rubio, en un mensaje publicado en la red social X.
El jefe de la diplomacia estadounidense, señaló que las declaraciones de Daniel Ortega sólo demuestran su cobardía y su temor a la voluntad del pueblo nicaragüense.
Más tarde, en un comunicado difundido por el Departamento de Estado, con el título: Una llamada a la acción, Rubio sostuvo que las palabras de Ortega Saavedra, en la conmemoración del 47 aniversario de la Revolución Popular Sandinista, este 19 de julio en Managua, dejan al descubierto la verdadera naturaleza autoritaria del mandatario y su copresidenta, quienes han abandonado incluso la apariencia de contar con el consentimiento popular.
Cabe recordar que en junio pasado, Marco Rubio consideró a la dictadura Murillo-Ortega, como enemiga de la humanidad, al tiempo que Estados Unidos restringía la vida para 100 funcionarios nicaragüenses tras la muerte del líder opositor Brooklyn Rivera.
(Fuente Agencias)
